Aunque fue un hecho político poco habitual, no hubo sorpresas. La alianza entre el PJ y la UCR para destituir al concejal opositor Pablo Berarducci no era un secreto. Dentro de las cuatro paredes del recinto del Concejo Deliberante de Yerba Buena ya se conocía cuál sería el rumbo de la sesión que, el jueves al mediodía, puso fin a la interna política que durante casi tres semanas disgregó a ese órgano.
"No me sorprendió la actitud de la UCR porque desde nuestro bloque ya habíamos hablado con los concejales (Mariano) Campero y (Pedro) Albornoz Piossek. Esto no surgió de un día para el otro. Este era un tema que lo veníamos charlando internamente desde hacía más de dos semanas y las pruebas eran claras", afirmó el edil oficialista Luciano Villegas, al referirse a la votación del dictamen de destitución de Berarducci.
Para lograr la expulsión del edil disidente, el toledismo precisaba contar con dos tercios de las voluntades del Concejo. Solos, no iban a poder definir la votación. Por esto, la actuación de los radicales fue clave. Con los votos de Campero y Albornoz Piossek, los oficialistas consiguieron superar por un voto la cantidad de adhesiones que necesitaban. Así, alcanzaron una lapidaria mayoría que se expresó en un irrefutable ocho a uno.
"Tuvimos una sesión transparente en la que era evidente, por la cantidad de votos a favor de la destitución, que esto no era una cuestión partidaria ni política. Lo único que hicimos fue regirnos a lo que dicta la ley", precisó Villegas, vicepresidente primero del Concejo. El único edil que se expresó en contra de la resolución redactada por los radicales fue Javier Jantus, compañero de bancada del edil destituido .
En tanto, el ex concejal difundió ayer un comunicado pidiendo disculpas por su accionar. "Pido perdón porque, con mi experiencia política, no puedo alegar en mi defensa haber desconocido la incompatibilidad de ejercer dos cargos públicos al mismo tiempo", sostiene Berarducci.
Y afirmó que su destitución fue el resultado de una "atroz campaña, sólo explicable cuando tiene su origen en el poder". "Me atreví a preguntar, me atreví a señalar las cosas que funcionan mal, me atreví a ser independiente y a controlar. La mentira y la infamia corren veloz; la verdad va lenta, pero es la única que nos hace libres", cerró.